Espondilitis anquilosante

¿Qué es la espondolitis anquilosante?

La espondilitis anquilosante es una enfermedad reumática que causa rigidez y dolor en la columna vertebral. La espondilitis anquilosante puede afectar otros huesos y articulaciones, como los pies, las rodillas, los tobillos y las manos. En algunos casos, la enfermedad también puede causar problemas en el corazón, los pulmones y los ojos.

La espondilitis anquilosante es una enfermedad crónica, lo que significa que se presenta de forma gradual y puede durar muchos años. La enfermedad tiene un patrón de recurrencia, lo que significa que los síntomas pueden ir y venir. En algunos casos, la enfermedad se puede controlar con medicamentos, pero en otros casos, la enfermedad progresa y causa deformidades articulares permanentes.

A continuación, veremos más información sobre este tipo de enfermedad, como las causas, los síntomas, recursos, diagnóstico, etc.

¿Cuáles son las causas de la espondilitis anquilosante?

La causa exacta de la espondilitis anquilosante es desconocida. Se cree que la enfermedad es causada por una combinación de factores genéticos y ambientales.

La espondilitis anquilosante se produce con mayor frecuencia en personas de origen europeo, especialmente aquellas de origen ashkenazi (judíos de Europa Oriental). La enfermedad también se presenta con mayor frecuencia en hombres que en mujeres.

¿Cuáles son los síntomas de la espondilitis anquilosante?

Los síntomas de la espondilitis anquilosante pueden incluir:

Dolor en la columna vertebral.

Rigidez en la columna vertebral.

Dolor en las articulaciones de las extremidades.

Dolor en los pies.

Inflamación de los ligamentos y tendones que rodean las articulaciones.

Deformidad de las articulaciones.

Fatiga crónica.

Fiebre leve y sudoración nocturna.

Pérdida de peso involuntaria.

Depresión.

Anemia inflamatoria crónica.

Los síntomas de la espondolitis anquilosante generalmente comienzan entre las edades de 20 y 50 años, y la enfermedad suele progresar lentamente. Los síntomas pueden ir y venir, y pueden ser leves o severos.

¿Cómo se diagnostica la espondilitis anquilosante?

La espondilitis anquilosante se diagnostica principalmente por los síntomas que presenta el paciente. Los médicos también pueden realizar pruebas para confirmar el diagnóstico, tales como radiografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas.

Los médicos también pueden realizar pruebas de sangre a los pacientes para detectar anticuerpos específicos que se producen en las personas con espondilitis anquilosante. Estos anticuerpos se conocen como factor reumatoide, antígeno HLA-B27 y proteína c-reactivo elevada.

¿Cómo es el diagnóstico y tratamiento de pacientes con espondilitis anquilosante?

El tratamiento de la espondilitis anquilosante depende de la gravedad de los síntomas. Los tratamientos pueden incluir fisioterapia, ejercicio, medicamentos y, en algunos casos, cirugía.

Los medicamentos que se utilizan para tratar la espondilitis anquilosante incluyen analgésicos, esteroides y medicamentos que disminuyen la inflamación. En alguna versión de la enfermedad, los médicos también pueden recetar medicamentos para disminuir el riesgo de complicaciones, tales como enfermedades del corazón y de los pulmones.

La cirugía se utiliza en algunos casos para corregir las deformidades articulares permanentes. La cirugía también se puede utilizar para aliviar el dolor y la rigidez severos que no responden a los tratamientos médicos.

¿Cuáles son las complicaciones de la espondilitis anquilosante?

Las complicaciones de la espondilitis anquilosante pueden incluir:

Anemia inflamatoria crónica.

Enfermedades del corazón, tales como aneurisma aórtico y enfermedad cardiovascular.

Enfermedades pulmonares, tales como fibrosis pulmonar y enfisema.

Cáncer de colon.

Descalcificación ósea.

Deformidad de las articulaciones.

Dolor en las vértebras

Problemas oculares, tales como uveítis y cataratas

Lumbalgia.

Artritis (espondiloartritis)

Dolor en la pelvis

La espondilitis anquilosante es una enfermedad crónica que puede causar muchos problemas de salud a lo largo de la vida. Es importante que se diagnostique y trate precozmente para evitar complicaciones.

¿Cómo es el dolor de la espondilitis?

El dolor de la espondilitis anquilosante es generalmente un dolor sordo y constante. El dolor puede empeorar con el movimiento, y puede irradiarse desde la columna vertebral hacia las extremidades. El dolor también puede empeorar después de estar sentado o en reposo durante un período prolongado. En algunos casos, el dolor puede ser tan intenso que impide el sueño.

¿Cuánto tiempo dura un brote de espondilitis anquilosante?

Los brotes de espondilitis anquilosante pueden durar semanas o meses, y pueden volver a ocurrir en cualquier momento. Los síntomas suelen ir y venir, y pueden ser leves o severos.

La enfermedad puede progresar lentamente o rápidamente, y puede ser muy doloroso.

¿Qué relación tienen las enfermedades reumatológicas y el ojo?

Algunas enfermedades reumatológicas, como la espondilitis anquilosante, pueden causar inflamación ocular. Los pacientes con espondilitis anquilosante sufren en ocasiones de una inflamación ocular que manifestarse como uveítis, que es una inflamación del iris, o como conjuntivitis, que es una inflamación de la membrana que recubre el blanco del ojo. La uveítis y la conjuntivitis pueden ser muy dolorosas y pueden causar ceguera si no se tratan, aunque esto solo ocurre en casos extremos.

¿Cómo ve una persona con uveítis?

La uveítis causa inflamación del iris, que es el círculo de color alrededor del centro del ojo. La uveítis también puede causar inflamación de la cámara anterior, que es el espacio entre el iris y la cristalina. La inflamación de la cámara anterior puede impedir que la luz entre en el ojo, lo que causa visión borrosa.

¿Cómo se trata la uveítis?

La uveítis se puede tratar con medicamentos antiinflamatorios, esteroides y, en algunos casos, cirugía. Los medicamentos se administran por vía oral, tópica o intraocular. La cirugía se realiza para drenar el exceso de líquido del ojo y para reparar cualquier daño que se haya causado a los tejidos oculares.

¿Cómo prevenir la uveítis?

La uveítis puede ser una complicación de la espondilitis anquilosante, por lo que es importante que las personas con espondilitis anquilosante sean tratadas precozmente. También es importante evitar el contacto con sustancias que puedan causar inflamación ocular, como la luz solar directa. Los modificadores de la enfermedad , como el metotrexato, pueden ayudar a prevenir la uveítis.

¿Cómo se puede curar la uveítis?

La uveítis es una enfermedad inflamatoria crónica, por lo que no hay una cura. Sin embargo, a medida que se van haciendo tratamientos médicos y la cirugía pueden ayudar a aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Cada caso avanza de manera diferente y dependerá de los criterios de los expertos que den un diagnóstico más o menos favorable.

¿Cómo saber si tengo inflamación ocular?

Los síntomas de la inflamación ocular incluyen dolor, visión borrosa, sensibilidad a la luz, lagrimeo y enrojecimiento. Si se experimenta cualquiera de estos síntomas, consulte a un especialista para saber si se trata de uveítis y tratarla correctamente.

Enfermedad inflamatoria intestinal

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es un trastorno autoinmune del intestino que causa inflamación y ulceración de la mucosa intestinal. La EII puede afectar cualquier parte del tracto gastrointestinal, pero generalmente se produce en el intestino delgado o el colon.

La EII es un trastorno crónico que puede ser muy dolorosos y puede interfiere con la capacidad de la persona para realizar actividades cotidianas. La EII también puede causar anemia, pérdida de peso, diarrea, estreñimiento y malabsorción de nutrientes.

Relación entre Enfermedad inflamatoria intestinal y enfermedades reumatológicas

La EII está relacionada con un mayor riesgo de desarrollar otras enfermedades reumatológicas, como la artritis reumatoide, la espondilitis anquilosante y el lupus. Las personas con EII también tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.

¿Cómo se diagnostica la EII?

Los médicos pueden diagnosticar la EII mediante una combinación de pruebas, incluyendo análisis de sangre, pruebas de imagen y biopsias.

¿Cómo se trata la EII?

El tratamiento de la EII depende de la gravedad de los síntomas. En algunos casos, el tratamiento puede incluir medicamentos antiinflamatorios, esteroides y/o cirugía.

¿Cómo puede prevenirse la EII?

No se conoce ninguna manera de prevenir la EII, pero los médicos recomiendan que las personas con EII eviten el estrés y los alimentos irritantes. También se recomienda hacer ejercicio y mantener un peso saludable.

Espondiloartropatías inflamatorias

Las espondiloartropatías inflamatorias son un grupo de enfermedades autoinmunes que afectan al esqueleto y las articulaciones. Estas enfermedades se caracterizan por la inflamación de las articulaciones y la espina, así como por el dolor y la rigidez.

Las espondiloartropatías inflamatorias incluyen la artritis reumatoide, la espondilitis anquilosante, la artritis psoriásica y la enfermedad de Crohn.

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